Quiero estar contigo y ver tus ojos,
perderme en la inmensidad de tú mirada;
y así unir nuestras almas,
mientras el Sol se oculta y las estrellas mueren
al saber que nuestro amor no es comparable
con su resplandor.
Matemos al amanecer robandole su brillo,
ese brillo que solo es nuestro al estar juntos;
natemos también a las estrellas,
robemosle su gloria que ahora es solo nuestra;
pero dejemos a la Luna, ella nada nos hace,
solo nos contempla y le da brillo a nuestra figura.
Dando un resplandor a las inertes sombras.
Convertiremos la coche en día;
mientras los ojos mortales no comprenden lo que sucede,
porque la fusión de dos almas perdidas arde mas
que un infirno sin esperanzas,
la verdad la sabemos; es nuestro amor tan grande y tan infinito.
Dos almas perdidas se encuentran en la inmensidad,
se aman, se sueñan y juntas quieren estar.
-TE AMO- se susurrán al oido; en el
interminable caminar, y se repliegan al olvido para
no volver más.
No mames, Cuahtémoc no seas cursi. Deja eso para pendejos como yo.
ResponderEliminar