Así es como lo planteaba hace mucho, después morí me enterré...
... o eso creí. Luchaba por mi sueño, por mi felicidad; pero, te encontré.
Parte de aquel sueño eres tu, resucite después de ese gran letargo, ver
esa mirada especial llena de sueños y aspiraciones, aquellos labios que
quizás solo buscaban con quien hablar, esas manos que temblaban por
sostener un café. Pero un conjunto mas allá de mi comprensión me atrapó.
Aquella mirada termino dentro de mi memoria, soñaba con esos labios y un
dulce beso, y más que eso; un roce de aquella mano me quitaba el sueño
(todo puede discrepar, pero así fue).
Ahora puedo jactarme de que mi felicidad esta a tú lado, cada parte de este
cuento que empecé a escribir desde el inicio de mi conciencia fantasiosa...
(por llamarla de alguna forma). Fantasía y magia es lo que he vivido desde
que te conozco, compartir tiempo con usted es lo mejor, perderme en su mirada
sigue siendo mi debilidad (como usted puede darse cuenta), usted con esas manos
fuera de acariciar a Cuauhtémoc, acaricio lo que realmente soy.
Ahora el cálculo de felicidad no lo puedo efectuar, es aún mas difícil después
de conocerle.
Mi felicidad sigue creciendo y todo es por que usted esta aquí a un costado mas
espiritual que físico. Lo que aún hace que se alejé mas el fin de aquel cálculo;
es despertar y ver esos ojos mágicos a mi lado.
La magia crecio y el cálculo aún no llega a su fin...
Por eso le felicito por tener esos ojos llenos de sueños, que se incrementan con
el paso obligatorio de la edad (pero, ahí siguen). Felicidades por estos 20 años,
y de aquí en adelante faltan aún porque la eternidad la resguardara, es la ventaja
de que usted sea un ser mágico...
... magia que ha compartido conmigo, a la que ya por denominamos como amor,
pero sigo pensando que esa palabra es muy pequeña para este sentir y hasta para
la felicidad.
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